La auténtica hora de la verdad para EL COMETA Ison esta muy cerca. Puede que mañana por la tarde, al pasar junto al Sol casi rozándolo, se rompa y se vaporice; pero puede que sobreviva y ofrezca, unos días después, un buen espectáculo en el cielo del final de la noche. Incluso cabe la posibilidad de que se fragmente, sin desintegrarse, y que se vean varios trozos de cometa tras el paso junto a la estrella. De momento, el Ison se dirige hacia su cita con la estrella vigilado por numerosos telescopios en tierra y en el espacio. Los científicos, sin datos clave como el tamaño preciso o la densidad del objeto, no pueden anticipar qué sucederá con esta bola de nieve sucia que se descubrió hace algo más de un año, cuando se encontraba a casi 1.000 millones de kilómetros de la Tierra y en trayectoria directa hacia el Sol. Pero no se van a perder el momento de máxima aproximación a la estrella, cuando se acerque hasta 1,24 millones de kilómetros de su superficie.
TRANQUILOS NO ES MAÑANA.
